El estallido social sumado con la actualidad del arte y diseño en Chile sirvió como una fuente de inspiración para muchos del mundo artístico. Las calles y muros del país fueron tomados por la gente para ser utilizados como un lienzo donde poder expresarse.

Durante años ha estado puesta la conversación sobre la identidad visual del diseño en Chile sin llegar a resultados concretos, en los años sesenta y principio de los setenta teníamos a los hermanos Larrea y Waldo Gonzales con su trabajo de afiches y gráfica para el mundo de la música, luego viene un vacío donde no hubo mucho desarrollo en ese ámbito. Pero con él estallido social quedo en evidencia una búsqueda profunda, natural y orgánica que la juventud chilena ha tenido en el mundo del arte y la gráfica. No solo el graffiti es una expresión de arte callejero significativo durante este movimiento si no que aparecen intervenciones de diversas técnicas afiches impresos, stencil, intervenciones gráficas y otras expresiones.

La apropiación urbana popular permitió la expresión sin filtro de una gran parte de la población, lamentablemente la discusión sobre como conservar este hito cultural no trascendió y paulatinamente hemos perdido una oportunidad de plantear cual debería ser futuro urbano de zonas como plaza Italia pintando encima capas de historia gráfica popular. 

Cabe mencionar que ha habido gestiones particulares para inmortalizar las paredes del centro de Santiago en libros, pero es lamentable que no haya un reconocimiento de esta expresión cultural, que a mi parecer marca una identidad gráfica nacional única y autentica, por parte de las autoridades.

Una vez más repetimos la historia de los colonizadores de Chile que en vez de respetar, cuidar y promover independiente de una preferencia política deciden borrar y olvidar.

Fotografía: Pablo Corvalan

Pin It on Pinterest

Shares
Share This